Modelos

Modelos & Metodología

Declaración sobre el tema:

El equipo de trabajo pasó bastante tiempo intentando entender las numerosas fuerzas, tendencias y obstáculos inherentes a la realidad actual de la catequesis dirigida al adolescente. Aunque ésta no es una lista exhaustiva, algunos de los asuntos que están impactando el presente sistema de la catequesis del adolescente incluyen:

  • Los sistemas y las prioridades predominantes para la enseñanza estuvieron basados en una sub-cultura católica que asumía que había un “sistema de distribución” implícito compuesto de padres de familia, la familia extendida y una relación muy cercana con la parroquia local, lo cual ya no es la norma en la mayoría de las localidades en el siglo XXI.  
  • La sub-cultura católica, en su mayor parte, se ha desintegrado y ha sido asimilada por fuerzas y tendencias culturales más fuertes, dejando de lado los edificios de las instituciones educativas, las cuales, despojadas de los amarres en esa sub-cultura, están batallando de diversas formas con cuestiones de identidad e, incluso, supervivencia.
  • El católico común y corriente ha sido moldeado por las suposiciones del consumismo americano así que la educación y la instrucción religiosa se han convertido en parte de un sistema de intercambio, coordinadas por líderes capacitados y transmitidas por catequistas dentro de unas estructuras que,  por lo general, no involucran, apoyan ni emplean a los padres de familia en algún rol catequético continuo y significante.
  • Existe una desconexión entre muchas de las parroquias y las escuelas secundarias las cuales, por lo general, existen como instituciones independientes, separadas de la vida de las comunidades de fe de la parroquia en donde ellas se originaron.

Aunque hubo un acuerdo unánime en que los sistemas, modelos y métodos actuales no están produciendo eficazmente los resultados deseados en el desarrollo de adolescentes con buena formación deseosos de seguir a Jesucristo, hubo también mucha discusión acerca de algunas observaciones fundamentales y preguntas importantes que necesitan analizarse y revisarse más a fondo mientras que se contemplan los cambios necesarios para el sistema:

  • Los padres de familia deben tener un rol esencial en todas las labores de formación en la fe. Los programas de formación en la fe deben empezar a vivir la realidad de la cual nos hablan las más recientes investigaciones y los documentos de nuestra Iglesia. Como bien nos lo dice el Directorio nacional para la catequesis: “los padres son los agentes más influyentes de la catequesis para sus niños” (NDC: 727).  El Catecismo de la Iglesia Católica lo dice aún en forma más directa: “el papel de los padres en la educación tiene tanto peso que, cuando falta, difícilmente puede suplirse” (CCC 2221). ¿De qué manera podría la Iglesia apoyar y animar a los padres de familia para que sean los primeros formadores de la fe de sus adolescentes?  ¿Qué apoyo deliberado se necesita y qué cambio sistemático se requiere para que la Iglesia pase de la retórica a la realidad?  
  • El sistema necesita un análisis amplio y completo. La postura general en la catequesis del adolescente usualmente supone un modelo de instrucción que asume erróneamente que una formación adicional tiene lugar en otra parte, ya sea en la parroquia, en la escuela o en el hogar. No hay mucho dentro del sistema que permita una adaptación adecuada para remediar este desequilibrio si es que es necesario cambiarlo.
  • La evangelización es el punto de referencia. ¿Qué se debe hacer o rehacer para colocar los esfuerzos catequéticos en el esquema más amplio de la evangelización para que los jóvenes se capaciten bien para convertirse en agentes calificados de evangelización?
  • Una “talla única” no es para todos. ¿Cuáles son las mejores prácticas y las más eficaces para la formación de fe de los adolescentes dentro de los diversos ambientes y actitudes (en el hogar, parroquia, escuela, programas para las familias) y a la luz de las diferentes realidades culturales (hispana, afro-americana, urbana, rural, multi-parroquias/conglomeradas, mega-parroquias)?
  • Pertenecer y sentirse empoderados ocurre a nivel local y en la mayoría de los niveles domésticos.  ¿Cómo podemos crear un proceso nacional que involucre plenamente a las parroquias, a las escuelas, a los padres de familia y a los adolescentes a nivel local?
  • Se necesitan metodologías integrales que comprometan la mente, el corazón y las manos.  ¿Acaso el presente sistema perpetúa un método unidireccional que busca satisfacer a estudiantes usualmente pasivos? ¿Qué tipo de capacitación y formación se necesita para los líderes catequéticos y para los programas escolares/parroquiales para que, en forma colectiva, lleguen a encontrar métodos que involucren y hagan participar activamente a los padres de familia y a los adolescentes en el proceso de formación en la fe?  
  • El liderazgo es de vital importancia para la transformación. ¿De qué manera puede la Asociación para la catequesis del adolescente comprometer eficazmente a obispos,  párrocos y otros líderes catequéticos a entablar este diálogo nacional? ¿Qué se necesita para que los lideres, juntos, apoyen una prescripción para cambiar el presente sistema?

Estrategias propuestas:

El equipo de trabajo para Modelos y métodos acordó que cualquier paso futuro deberá contar con un criterio de “ambos-y” que incluya la concientización de una amplia base y la concertación en relación a los desafíos que enfrentamos, combinado con un enfoque en la investigación, la experimentación, el aprendizaje y la publicación.

Los primeros pasos exigen un análisis serio del presente sistema para la formación en la fe utilizado por las parroquias y las escuelas en todo el país y el desarrollo de una visión de la formación en la fe que sirva de guía y que lleve adelante a la Iniciativa nacional. Utilizando esta visión como un punto de partida, se deberá realizar una investigación de los modelos y métodos existentes para ver cuál de ellos es eficaz y por qué, prestando una cuidadosa atención a los asuntos culturales inherentes a nuestras diversas comunidades.

La segunda directiva exige que reexaminemos la eficacia de los métodos y las prácticas de fe utilizadas hoy en las parroquias y las escuelas y recopilar las “mejores prácticas” que pudiesen ser utilizadas en los sistemas del presente y del futuro.  Estos modelos y prácticas se convertirían entonces en la piedra angular de los futuros programas de capacitación de NIAC.

Lo que se ha propuesto para empezar este proceso se realizaría así:

1. Conseguir un consenso nacional sobre los desafíos que enfrentamos y sobre la visión que buscamos.

  • Crear y promover (mediante el equipo de trabajo para iniciativas de apoyo y defensoría) la visión para la catequesis y la formación del adolescente por medio de una alianza que cuente con una base amplia entre las organizaciones nacionales, la USCCB y las diócesis, escuelas, universidades, seminarios y programas de formación para ministros eclesiales laicos.
  • La visión estaría basada en la visión integral para la formación en la fe del Directorio nacional para la catequesis con una iniciación apropiada en un estilo de vida católico mediante las Seis tareas de la catequesis (conocimiento de la fe, la liturgia y los sacramentos, formación moral, oración, comunidad/servicio y justicia y un espíritu misionero)
  • Esta visión pondría a los padres de familia como punto central en este proceso de formación con las parroquias y las escuelas que sirven como recurso y apoyo a las familias en su crecimiento en la fe, proveyéndoles también las orientaciones adicionales necesarias en su proceso de iniciación.

2. Adaptarse a las realidades culturales

  • Trabajar con el equipo de trabajo encargado de las consideraciones culturales desarrollando estándares y resultados para una catequesis eficaz con adolescentes que sea sensible y adaptable a las culturas pero manteniendo la visión y la dirección esbozadas más arriba
  • Estar atentos al posible impacto que tendrán las nuevas tecnologías y medios de comunicación en las maneras de aprender, conectarse y comunicarse dentro de las generaciones de hoy y del futuro en quienes estará enfocada esta Iniciativa nacional

3. Analizar qué es lo que da resultado

  • Trabajar con el equipo de trabajo encargado de las investigaciones a fin de analizar qué es lo que da resultados, y qué no, utilizando varias metodologías, tecnologías y estructuras de programas, incluyendo los singulares entornos culturales y familiares
  • Estudiar en forma sistemática las suposiciones subyacentes de los métodos de formación de hoy y compararlas a los resultados concretos que éstos desean alcanzar
  • Analizar los elementos que ayudan, así como los que obstaculizan, el rol que tienen los padres de familia en la formación de fe dentro la unidad familiar
  • Incluir las ideas valiosas de análisis realizados en las investigaciones anteriores y en modelos y prácticas que se están llevando a cabo en todas las denominaciones cristianas
  • Publicar los resultados en un Libro de consulta sobre la catequesis del adolescente,  Volumen III (Source Book on Adolescent Catechesis) y colocar todos los datos pertinentes en la pagina web de la Iniciativa nacional a fin de destacar y promover las conclusiones más importantes

Mientras que continúa la labor de NIAC, el equipo de trabajo encargado de las iniciativas de modelos y metodologías elaborará recursos para las parroquias y las escuelas a fin de evaluar la eficacia de sus programas catequéticos, preparará sesiones de capacitación sobre como diseñar e implementar un plan catequético eficaz para sus comunidades y buscará modelos de catequesis que puedan usarse eficazmente en diversos ambientes.

Para leer el informe oficial completo de las Iniciativas para modelos y metodologías con las estrategias propuestas para PAC, presiona aquí.