Visión y resultados

Declaración de la visión y de los resultados esperados para la Iniciativa nacional para la catequesis del adolescente

 Una visión para la catequesis del adolescente

La fe católica de los jóvenes se incrementa cuando ellos se enamoran de la persona y del mensaje de Jesucristo y maduran en la fe cuando permiten que ese amor los forme y los transforme dentro de la Iglesia, la comunidad de discípulos. La catequesis del adolescente es una etapa dentro de un proceso continuo que adopta el estilo de vida católico, forma a los discípulos jóvenes y los empodera para conocer y seguir a Cristo en su vida diaria, convirtiéndolos así en levadura para el Reino de Dios en el mundo. En este proceso, los siguientes elementos están relacionados en forma básica e interdependiente:

  • Padres de familia empoderados y familias llenas de fe: Los padres de familia y las familias católicas deberán ser una prioridad cuando se conciba, se planifique y se programe a fin de empoderarlos para que, como iglesia doméstica, cultiven una fe católica rica y dinámica en su hogar. En esta labor, las parroquias desempeñan la función de asociados vitalicios con los padres de familia;
  • Parroquias llenas de vida y con gran apertura hacia la juventud: Los jóvenes deberán encontrar una interacción positiva y acogedora en parroquias llenas de vitalidad y de fe, lo que requiere que los líderes parroquiales colaboren y trabajen juntos para la renovación de la vida parroquial;
  • Asociaciones fructíferas:  Ya que “es la labor de toda la iglesia”, se debe crear y nutrir unas asociaciones mutuas y deliberadas entre los padres de familia, las parroquias, las diócesis, las escuelas católicas, los movimientos apostólicos y los adolescentes trabajando todos con miras hacia un objetivo común;
  • Un ministerio integral dirigido a la juventud con una formación en la fe que sea deliberada y metódica: Debe elaborarse unos métodos de aprendizaje que sean integrales e innovadores y materiales dinámicos de calidad, así como poder contar con personas adultas eficaces y con una buena formación en la fe, dispuestas a acompañar a los jóvenes en su caminar de fe;
  • Inclusión, confianza y aceptación: Debe fomentarse un ambiente de inclusión, confianza y aceptación en las parroquias, las escuelas, y en la comunidad en general, que acojan a los jóvenes y a las familias de diferente origen cultural, racial y étnico.

Esta visión de la catequesis del adolescente exige nada menos que la reorganización de la actual labor de formación en la fe y ministerio pastoral dirigida a los jóvenes y sus familias. Esto exige que haya líderes en todo nivel para realizar una evaluación honesta de las labores y de los sistemas actuales a fin de establecer nuevas relaciones y nuevos patrones de ministerios que trabajen en conjunto formando a los discípulos de Jesucristo. 

 

 

Resultados esperados para la formación del adolescente en la fe

La efectividad de la labor de la parroquia, de la escuela y de la familia en la formación de fe del adolescente puede evaluarse al ver el testimonio que dan las comunidades dinámicas con los jóvenes que demuestran su amor por Dios y por su fe católica al:

  1. Mantener una relación personal con Jesucristo que se sostiene orando en forma habitual, compartiendo la fe y leyendo las Sagradas Escrituras.
  2. Compartir la Buena Nueva mediante palabras y hechos, mediante la co-responsabilidad cristiana y trabajando por la paz y la justicia y la dignidad humana.
  3. Participar de forma plena, consciente, activa y periódica en las celebraciones de la vida sacramental de la Iglesia Católica.
  4. Articular las enseñanzas fundamentales de la fe católica y demostrar un compromiso para aprender y crecer en esta fe.
  5. Aplicar la ética, las virtudes, los principios, los valores y la enseñanza social católica en la toma de decisiones morales, en las circunstancias de la vida y en las interacciones con la sociedad en general.
  6. Percibir y utilizar sus dones para pertenecer y participar activamente en la vida y la misión de la parroquia, de la escuela y de toda la comunidad.
  7. Celebrar la diversidad cultural/racial y étnica como un don de Dios y buscar el establecimiento de una comunidad cristiana que incluya personas de cualquier origen cultural/racial/étnico en sus parroquias, escuelas y comunidades en general.
  8. Analizar el llamado de Dios a las vocaciones mediante la oración, la reflexión y el discernimiento.

Referencias:

Libreria Editrice Vaticana. El Catecismo de la Iglesia Católica (Segunda edición). Washington, DC: USCC, 1997.

Libreria Editrice Vaticana. Directorio general para la catequesis. Washington, DC: USCC, 1997.

United States Conference of Catholic Bishops. Directorio nacional para la catequesis. Washington, DC: USCCB, 2005.

National Conference of Catholic Bishops. Renovemos la visión: Marco para la pastoral juvenil católica. Washington, DC: USCC, 1997.

National Federation for Catholic Youth Ministry. The Challenge of Adolescent Catechesis: Maturing in Faith. Washington, DC: NFCYM, 1986 (solo en inglés).